
Garantizar nuestra integridad no solamente implica mantenerse en actitud de alerta constante, disponer de dispositivos de seguridad, y conocer y aplicar medidas preventivas; sino también conocer las tácticas más comunes de los delincuentes, a fin de neutralizarlos antes de que cometan sus fechorías.
Uno de los métodos utilizados por los ladrones es el bumping, para abrir cerraduras sin forzarlas. Específicamente, esta técnica consiste en insertar en una cerradura una llave con unos dientes mucho más reducidos de lo normal, y golpearla levemente con algún objeto, por lo general un martillo, a fin de separar los pistones de los contrapistones, y librar el giro de la llave.